
Celaya, Gto., 06 febrero 2026. — El Tecnológico Nacional de México, a través del Instituto Tecnológico de Celaya, impulsa un proyecto de investigación científica orientado a la atención de problemáticas ambientales y sociales en la región Bajío, mediante el desarrollo de un control biológico sustentable para el muérdago, una plaga que afecta de manera severa a diversas especies forestales nativas.
Desde el Departamento de Ingeniería Química, la doctora Nadia Renata Osornio Rubio, profesora investigadora, y el M.C. Aziel Merari Ortiz Ruiz, estudiante del Doctorado en Ciencias en Ingeniería Química, desarrollan esta investigación con un enfoque interdisciplinario que integra principios de Ingeniería Química, biotecnología ambiental y ciencias ambientales, con el objetivo de generar una alternativa efectiva y amigable con el medio ambiente para el manejo de esta infestación.
El proyecto surge ante la creciente presencia del muérdago en árboles característicos del Bajío, particularmente en especies nativas como huizaches y mezquites, las cuales cumplen un papel fundamental en el equilibrio ecológico de la región. El muérdago es una planta hemiparásita que, aunque puede realizar fotosíntesis, obtiene sus nutrientes del árbol hospedero, debilitándolo progresivamente hasta comprometer su supervivencia.
La expansión no controlada de esta plaga representa una amenaza directa para la diversidad del ecosistema, la cobertura vegetal y la calidad del aire, ya que los árboles contribuyen a la regulación de la temperatura, la absorción de dióxido de carbono y la regeneración del oxígeno. Atender esta problemática resulta clave para preservar tanto el entorno natural como la calidad de vida de las comunidades que habitan la región.
El objetivo central de la investigación es formular, escalar y aplicar un control biológico capaz de contrarrestar el crecimiento del muérdago sin afectar al árbol hospedero ni generar impactos negativos en el ambiente. A diferencia de métodos tradicionales que pueden dañar la vegetación o alterar el equilibrio del ecosistema, la propuesta del TecNM Celaya se basa en principios de Química Verde, priorizando la sostenibilidad y la seguridad ambiental.
El estudio se desarrolla mediante trabajo experimental y evaluaciones en campo, lo que implica un seguimiento prolongado para observar el comportamiento del muérdago en distintas estaciones del año. A través de herramientas analíticas como espectroscopía infrarroja y análisis en el rango visible, el equipo de investigación evalúa los cambios fisicoquímicos en la estructura interna de la plaga, más allá de los efectos visibles, con el fin de validar la efectividad del tratamiento y documentar que el muérdago no se reactive tras su aplicación.
Los resultados obtenidos hasta el momento indican afectaciones significativas en el muérdago tratado, aunque los investigadores subrayan que el proyecto continúa en fase experimental. El trabajo se realiza bajo sistemas controlados, comparando muestras tratadas y no tratadas, y cuidando que la formulación no genere daños colaterales en los árboles hospedadores, lo que reafirma el enfoque responsable del estudio.
Entre los principales retos del proyecto se encuentra el factor tiempo, ya que la respuesta del muérdago varía según la temporada del año, lo que exige un seguimiento sistemático y paciente para obtener resultados confiables. Asimismo, la investigación requiere comprender a profundidad el comportamiento biológico de la plaga para ajustar adecuadamente las dosis y los métodos de aplicación del control biológico.
El proyecto también contempla una etapa de vinculación y transferencia de tecnología. Una vez concluidas las validaciones científicas, los investigadores buscan establecer sinergias con entidades municipales y organismos de carácter ecológico, con el fin de aplicar esta solución en el arbolado urbano y rural de la región Bajío, contribuyendo de manera directa a la sanidad forestal.
Desde una perspectiva institucional, esta investigación refleja el compromiso del TecNM Celaya con la generación de conocimiento aplicado y con la formación de profesionales capaces de responder a los retos ambientales actuales. Asimismo, pone de manifiesto que la Ingeniería Química ofrece amplias oportunidades más allá del ámbito industrial, incursionando en áreas como la sustentabilidad, la biotecnología y la protección del medio ambiente.
Finalmente, el equipo de investigación invita a la comunidad estudiantil y académica a involucrarse en proyectos científicos que busquen resolver problemáticas reales, reiterando que la ciencia y la ingeniería son herramientas fundamentales para impulsar el desarrollo sostenible y el bienestar social en México.



